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Epidemia de Gripe

  • Foto del escritor: Farmacia Isabel Rodríguez García
    Farmacia Isabel Rodríguez García
  • 11 ene
  • 4 Min. de lectura

¿Qué está pasando y cómo proteger tu salud?


Vacunación estacional: gripe y COVID19

La temporada de gripe de este año ha empezado antes de lo habitual y con una intensidad inusualmente alta. En muchas regiones de España y Europa ya se ha superado el umbral que marca la epidemia gripal, y los servicios de salud están viendo aumentos rápidos en el número de casos. Esta situación ha llevado a autoridades sanitarias y profesionales a emitir recomendaciones reforzadas de prevención, diagnóstico y tratamiento para minimizar el impacto en la población y en el sistema sanitario.

La gripe, o influenza, es una infección respiratoria causada por virus que afectan la nariz, la garganta y, en algunos casos, los pulmones. Su transmisión es muy rápida entre personas y puede presentarse cada año con variaciones en los virus que circulan y en la gravedad de los síntomas.

¿Por qué hablamos de epidemia ahora?

Las autoridades sanitarias han observado un aumento notable en los casos de infección respiratoria aguda y gripe en los últimos meses. En España, el Instituto de Salud Carlos III confirmó que ya se ha alcanzado un nivel que cumple con la definición de epidemia.


Este adelanto y aumento de casos se ha asociado con la circulación de una variante del virus de la gripe A (H3N2), conocida como subclado K. Esta variante parece tener una mayor capacidad de transmisión y una respuesta inmune menor en la población debido a ciertas mutaciones, lo que puede explicar por qué la inmunidad de años anteriores y las vacunas pueden ser menos eficaces para prevenir infecciones.


A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reportado una actividad elevada de virus de la gripe en todo el hemisferio norte, con una predominancia de virus influenza tipo A en las últimas semanas.


¿Qué síntomas causa la gripe?

La gripe clásica suele presentar de forma brusca una serie de síntomas que pueden variar en intensidad según la persona, pero típicamente incluyen:

  • Fiebre alta o sensación de fiebre y escalofríos

  • Dolor de garganta

  • Tos (a menudo seca)

  • Dolores musculares y articulares

  • Fatiga intensa

  • Dolores de cabeza

  • Nariz tapada o mocos

  • En algunos casos, especialmente en niños: vómitos o diarrea.


Una característica que distingue la gripe de un resfriado común es la aparición súbita de los síntomas y la sensación generalizada de malestar desde el primer momento.


¿Quiénes tienen mayor riesgo de complicaciones?

Los informes epidemiológicos recientes muestran un incremento sostenido de casos en varias comunidades autónomas, y en muchas zonas las tasas de incidencia han escalado significativamente en comparación con el mismo periodo del año anterior.


Por ejemplo, algunas regiones han pasado de tasas bajas a cifras que duplican la incidencia en apenas semanas, y se ha constatado un repunte de hospitalizaciones especialmente en niños y personas mayores.


Además, el Centro Europeo para el Control de Enfermedades ha advertido que esta temporada podría ser más desafiante debido al subclado K, que se propaga con más rapidez y reduce algo la efectividad de la vacuna de esta temporada.


Prevención: lo más importante

La vacunación sigue siendo la medida más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones, incluso cuando la eficacia es menor contra ciertas variantes, porqué:

  • Reduce la probabilidad de infección

  • Si ocurre un contagio, tiende a reducir la gravedad de la enfermedad

  • Disminuye hospitalizaciones y mortalidad relacionadas con la gripe

  • Autoridades sanitarias recomiendan especialmente vacunarse si perteneces a un grupo de riesgo o si tienes contacto con personas vulnerables.


Además de la vacunación, hay medidas de prevención sencillas pero muy útiles:

  • Lavado frecuente de manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico.

  • Cubrir nariz y boca al toser o estornudar, preferiblemente con el codo o un pañuelo.

  • Ventilar espacios cerrados con aire fresco.

  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas, y quedarse en casa si se tiene gripe.

  • Uso de mascarilla en presencia de síntomas respiratorios, especialmente si estás con personas vulnerables o en espacios cerrados con alta circulación de virus.


Un sistema inmunitario fuerte ayuda a combatir infecciones:

  • Dormir lo suficiente

  • Mantener una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras

  • Hacer ejercicio moderado

  • Mantenerse bien hidratado


Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de gripe se basa en la historia clínica y los síntomas, pero en algunos casos se realizan pruebas rápidas para confirmar si es influenza u otro virus respiratorio. Un diagnóstico temprano puede ayudar a decidir si se necesitan tratamientos específicos, especialmente en personas con mayor riesgo.


La mayoría de las personas con gripe leve se recuperan con cuidados en casa: reposo, hidratación, antipiréticos y analgésicos para los síntomas. En contados casos, antivirales prescritos por un médico pueden ser útiles para:

  • Acortar la duración de los síntomas

  • Reducir la severidad de la infección

  • Disminuir el riesgo de complicaciones en grupos de alto riesgo si se administran pronto (idealmente en las primeras 48 horas).


Consejos prácticos para tu día a día

Infórmate detalladamente sobre la importancia de la vacunación anual. Te recomendamos leer nuestro artículo: “Vacunarte es cuidarte. Y también cuidar de los demás”. Es importante conocer los síntomas gripales frente a resfriados comunes. Te recomendamos el uso de mascarillas y geles de manos en temporadas de alta circulación de virus.


Recuerda que es muy importante consultar con un profesional sanitario (fiebre persistente, dificultad para respirar, empeoramiento de síntomas, grupos de riesgo).


Si tienes síntomas gripales, quédate en casa para evitar contagiar a otros. Cuida especialmente a bebés, mayores y personas con enfermedades crónicas. Mantén ventilados los espacios cerrados y evita aglomeraciones en momentos de alta transmisión. Recuerda que los antibióticos no sirven para la gripe, ya que ésta es causada por un virus.


Esta temporada de gripe 2025-2026 está siendo excepcional por su llegada temprana y su intensidad, impulsada por una variante del virus influenza que transmite con rapidez y ha adelantado la fase epidémica habitual.


La buena noticia es que contamos con herramientas eficaces de prevención, como la vacunación, y medidas simples de higiene y conducta que pueden marcar una gran diferencia en la salud individual y colectiva.


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